Ministrando a los niños con excelencia
17:21 Edit This 0 Comments »
Que privilegio tenemos al haber sido escogidos para alcanzar y tocar el corazón de los niños. El llamado a alimentar a los más pequeñitos es una gran responsabilidad. Cuando entendemos que en nuestras manos han sido depositadas vidas preciosas para el Señor y que al ministrarles cada domingo estamos edificando el cuerpo de Cristo, podemos mirar de manera distinta el trabajo que hacemos como maestros en la iglesia.
No edificamos la iglesia del mañana, sino la de hoy, ya que cada persona, no importando la edad que tenga, que ha recibido a Jesús en su vida, es un hijo de Dios y por lo tanto parte del cuerpo de Cristo, que es la iglesia.
Es el deseo del Señor habitar en medio de su pueblo y qué mejor lugar que en medio de los niños. Que fácil es compartir la Palabra con ellos, y además que entretenido, y que sorprendente es ver al Espíritu Santo moverse en medio de ellos sanando y restaurando sus vidas, además de equiparles para que cumplan el llamado que Dios tiene para sus vidas.
Hay tantos ejemplos en la Palabra de niños que fueron usados por Dios, el Señor se quería mover en medio de su pueblo y usó a niños para traer su presencia. La fe de ellos, tan simple y sin cuestionamientos es un canal limpio para ver la voluntad de Dios cumplirse en la tierra.
Te animo a que cada vez que tengas la oportunidad de pararte frente a tus niños, lo hagas con la excelencia que el Señor y ellos se merecen.
No edificamos la iglesia del mañana, sino la de hoy, ya que cada persona, no importando la edad que tenga, que ha recibido a Jesús en su vida, es un hijo de Dios y por lo tanto parte del cuerpo de Cristo, que es la iglesia.
Es el deseo del Señor habitar en medio de su pueblo y qué mejor lugar que en medio de los niños. Que fácil es compartir la Palabra con ellos, y además que entretenido, y que sorprendente es ver al Espíritu Santo moverse en medio de ellos sanando y restaurando sus vidas, además de equiparles para que cumplan el llamado que Dios tiene para sus vidas.
Hay tantos ejemplos en la Palabra de niños que fueron usados por Dios, el Señor se quería mover en medio de su pueblo y usó a niños para traer su presencia. La fe de ellos, tan simple y sin cuestionamientos es un canal limpio para ver la voluntad de Dios cumplirse en la tierra.
Te animo a que cada vez que tengas la oportunidad de pararte frente a tus niños, lo hagas con la excelencia que el Señor y ellos se merecen.
